¿CÓMO ES ROSITA?
Rosita es una cerveza rubia de color miel, de
carbónico fino y elegante, con cierta densidad en copa, espuma blanca
con tonos marfil, cremosa y constante, con buena persistencia. A causa
de la presencia de levaduras de la segunda fermentación, es turbia.
Olfactivamente
se muestra afrutada, con mucha persistencia del grano infusionado,
notas a plátano y manzana roja, recuerdos de melazas y tostados muy
sutiles, muy compleja.
En boca es dulce y golosa al principio,
para pasar a notar todo su volumen aromático y gustativo con un paso
denso y graso. Las notas a grano tostado, recuerdos a miel y fruta
madura toman ahora su máximo esplendor. Su buena acidez hace que el paso
por boca no resulte pesado y podamos gozar de toda su complejidad.
El
postgusto es elegante, con una fina amargura, balsámica, muy sutil,
cosa que deja una boca limpia y muy fresca, sin sensación de pesadez.
Recomendamos
degustarla fría, no helada, la baja temperatura le restará potencial
aromático y gustativo. Temperatura óptima de servicio: 6º / 8 º C.
Maridaje:
Ideal como aperitivo. Su sutil amargura y su frutosidad la hacen ideal
para productos difíciles de maridar; espárragos verdes, alcachofas,
ensaladas, verduras a la parrilla, caracoles (con salsa, hervidos, "a la
llauna"...). Aguanta bien las carnes blancas y el pescado azul.
RECOMENDADA
Tambien en botella de 1500 ml para disfrutar en compañia.